martes, 27 de octubre de 2009

Estamos condenados a SER LIBRES

He sido arrojada/o al mundo, y esta es la facticidad, el estado de yecto. No elegí nacer, ni siquiera nacer con determinado sexo biológico o en determinadas condiciones sociales, etc. Sin embargo una vez arrojada mi condena es la libertad.
En el hombre, la existencia precede a la esencia. Esta preeminencia de la existencia, significa que el Dasein, el ser ahí que en cada caso somos nosotros mismos, no es un ente de caracteres fijos. No es un “qué”, es decir algo que puede ser definido como en el caso de una mesa o un árbol o cualquier otra cosa. Porque el ser del Dasein es algo que siempre se pone en juego, es un “quién”.
No poseemos una esencia, una naturaleza humana que nos determine, nuestra realidad empieza por ser nada, porque no hay Dios para concebirla, ni un cielo de valores que nos garantice nuestras elecciones.
Somos poder ser y por esto, lo que somos depende de posibilidades, sobre las cuales solo nosotros/as cada uno y en cada caso decidimos, sin la esperanza de que los otros actúen de la misma manera o que nuestras elecciones tengan éxito, pues no poseemos una naturaleza común.
“Quién soy reside en el como de mi existencia”. Me anticipo proyectando posibilidades, que tampoco están reveladas, de tal suerte que el sentido de mi vida, no me lo da ni Dios, ni una naturaleza, ni ninguna determinación, sino yo misma/o a partir de mi proyecto. Proyecto que está atravesado por un no, pues toda elección tiene como anverso una exclusión. No puedo ampararme en justificaciones de orden interno, o externo para mis elecciones. La única justificación válida es que es mi elección.
No nacemos cobardes o héroes, sino que es en mi acción donde me hago cobarde o heroína. El sentimiento se revela en la acción. No hay sentimiento interno sin exterior. Me quedo sin excusas, no hay determinismo que valga eso es mala fe .
“Tengo que hacerme a mi misma”, estamos desamparados, solos, y esta es nuestra desesperación. Todo ser humano empieza por existir, surge en el mundo y será como cada uno se ha hecho a sí mismo. Esto me hace responsable por mí y por la humanidad. Cuando me elijo, de alguna manera legislo, contribuyo a crear la imagen del hombre como debe ser. “El hombre se hace no está todo hecho desde el principio, se hace al elegir su moral”
De todos los seres vivos, el ser humano es el único conciente de su finitud. Enfrentarnos a la muerte es enfrentarnos a la nada que somos, es un desgarrarse y esta es nuestra angustia. La muerte es nuestra posibilidad más propia, no podemos escapar de ella, pero nunca podrá ser experimentada como “realidad” en cada uno, mientras existimos. Ella es la posibilidad de la imposibilidad de toda otra posibilidad. Sin embargo es la conciencia de esta nada, la anticipación de la muerte, la que abre el juego a mis posibilidades y nos anima a prescindir del resultado.
Somos sujetos únicos, que nos constituímos como un yo frente a un tu. Nuestra subjetividad, no es la cartesiana, autofundada sin intervención de otro, sino que es en el doble reconocimiento donde nos constituímos como sujetos, fente a otro sujeto que nos reconoce. Es entonces que mi libertad, incluye la libertad de los otros. Esto es el reconocimiento. Estoy obligada/o a querer al mismo tiempo que mi libertad, la de los otros. “No puedo tomar mi libertad como fin sino tomo la de los otros como fin”.
No podemos evitar elegir, aún creyendo que no optamos, estamos eligiendo por no elegir optar, no podemos escaparnos. La libertad es nuestra condición ontológica .
Nuestra elección moral la podemos comparar con una obra de arte. Somos los creadores de nuestra vida, y así como los valores estéticos de un cuadro se ven solo finalizada la obra, lo mismo sucede con nuestra vida en el plano moral.

“No hay muerte natural: nada de lo que sucede al hombre es natural, puesto que su sola presencia pone en cuestión el mundo. Todos los hombres son mortales: pero para todos los hombres la muerte es un accidente y, aún si la conoce y la acepta, es una violencia indebida.”


Veronica Lamberti

viernes, 2 de octubre de 2009

Audiencias Eternas - Sebastián Lozano

La información como medio de sabiduría ha abrazado todas las épocas, siglo tras siglo. Los humanos junto con su aprendizaje evolutivo, desde la formación del feto hasta la congregación de un organismo biológico complejo, han necesitado información para poder sobrevivir en la ciudad.

Los medios de comunicación masivos se han concentrado en la entrega “viable” de esta información y, las llamadas masas, la toman como segura y aplicable.

Sin embargo, ¿qué pasa cuando toda la información recibida está manipulada, predeterminada a ejercer cambios en tu actitud, implementada de forma minuciosa para alcanzar objetivos de índoles políticos y materialistas? ¿Qué pasa cuando somos estudiados con anticipación, para así poder crear un mensaje que de alguna manera estamos predispuestos a aceptar?

Es cierto que los medios de comunicación siempre han tenido una fuerza demoledora en la vida de sus “consumidores”, y el punto más alto en su influencia lo alcanzó durante la primera guerra mundial, en donde los mensajes políticos más conocidos como propaganda fueron distribuidos de manera masiva gracias a la prensa y la radio, con un mensaje agresivo dirigido a todos sin segmentación ni G.O. (grupo objetivo) alguno.

En 1920, después de la gran guerra, a esta influencia omnipotente que ejerció la propaganda bélica, se le estudio y se le llamo “Teoría de la Aguja Hipodérmica” y en el libro "Técnicas de Propaganda en la Guerra Mundial", de Harold Lasswell que vio luz en 1927 se ocuparon conclusiones cercanas a esta teoría.

Laswell afirma: “la propaganda, permite conseguir la adhesión de los ciudadanos a unos planes políticos determinados sin recurrir a la violencia, sino mediante la manipulación” [1]

Asimismo la “Aguja Hipodérmica” afirma que inyectado el mensaje en la sociedad los individuos harán caso inmediato a la información transmitida. Esto gracias al contexto vivido durante la guerra, en donde la propaganda principalmente alemana, alentaba el nacionalismo extremo y hacia un llamado potente a los ciudadanos, convenciéndolos de alistarse al ejercito. Estos viendo su nación afectada por una guerra y convencidos ciegamente de los ideales de su país, sin pensar se ven manipulados por el mensaje y hacen justamente lo transmitido por la propaganda.

Es en este punto donde empieza la evolución desde ambos lados. Los estudios realizados post teoría hipodérmica, convergen en que esta última ya no es viable, ya que su resultado solo se da bajo un contexto histórico y moral especifico.

Los “ataques” propagandísticos tienen que ser mas elaborados y estudiados, demográficamente y sicográficamente hablando, las masas son entes pensantes y como veremos más adelante, su pensar y su reaccionar depende de su contexto emocional, económico y social.

En la década de los cuarenta, y casi como forma de corrección a la teoría hipodérmica, que solo funciona en un contexto político/social/económico/bélico determinado, es creada la “Teoría de los efectos limitados”, la primera que plantea la sobre valoración de los medios de comunicación.

Si, claramente se reconoce un poder gigantesco de manipulación pero al mismo tiempo se aclara que este poder no es ilimitado y que cada individuo de acuerdo a sus estatus social económico y estilo de vida, interpreta según le convenga la publicidad y la información dada por los medios masivos de comunicación.

Las victimas, ósea nosotros, pensamos que tenemos poder por sobre la información publicitaria, por sobre esas necesidades banales e inexistentes, por sobre esos productos efímeros, por sobre esa sociedad materialista y creemos que tenemos poder de decisión.
¿Pero qué poder podríamos tener si todas nuestras decisiones están enfocadas en una góndola llena de superficialidad materialista puesta ahí predeterminadamente por los mismos medios comunicacionales? Logramos escapar de la manipulación total de nuestras mentes para llegar a manipulaciones específicas en específicos momentos de nuestras vidas.

Paul Lazarsfeld afirma en el libro “Los medios de comunicación de masas, el gesto popular y la acción social organizada” que: “Desde este punto de vista los medios de comunicación para las masas pueden incluirse entre los narcóticos sociales más directos y eficaces. Pueden ser tan eficaces que hasta impedirán que el drogado advierta su enfermedad” [2]
Esta última teoría no es la única que de alguna manera “desmerece” el poder de los M.C.M. Con la llegada del nazismo muchos intelectuales alemanes de origen judío tuvieron que arrancar hacia Estados Unidos, la mayoría pertenecientes a la escuela de Frankfurt (1923).
Ya establecidos en la nueva “tierra de las libertades” se unen al “Institute of Social Research” de New York (1950). Acá es donde ve la luz la “Teoría Crítica” postulada por Adorno, Max Horkheimer, Herbert Marcuse, Walter Benjamín y Jürgen Habermas. Esta teoría parte de la premisa de Marx: “Las ideas que dominan en una determinada sociedad, son las ideas que impone la clase dominante” [3]
La “teoría crítica” pone en el tapete el control de los medios de comunicación por parte de la burguesía, ya que estos lo único que hacen es agrandar e inflar el poder de la ideología dominante. En este contexto la distribución de ideas está en manos de los capitalistas y los problemas sociales de real importancia quedan en segundo plano para dejar la pista libre a la publicidad e información tergiversada en pro del crecimiento burgués.
Plantean que, debido al dominio burgués de la información, los márgenes que existen entre clases sociales están lejos de disminuir, y que sólo se cambiara esto cuando los medios sirvan de base para cambios sociales radicales.

Resumiendo el contexto histórico, estamos llegando a los años sesenta y la información entregada a las clases sociales medias y bajas esta totalmente dominada por la burguesía. Por otro lado estas, siendo el ente social de mayor poder económico, controlan los M.C.M. y, por ende, la información que les favorece.
La burguesía como clase elitista (económicamente hablando) marca una tendencia política y económica en pro del capitalismo y, dado esto, los problemas sociales de gran contingencia que marcaron los años sesenta fueron ocultados y minimizados.
Durante esta década, los movimientos sociales cobraron más fuerza que nunca; por fin las masas evolucionaron y de alguna manera lograban despertaron de ese sueño colectivo al que se veían inducidos por los medios. De esta manera nace la “Teoría de Usos y Gratificaciones”, primer paso ganador que logró el ser humano; o por lo menos eso es lo que pensábamos en esos años.

Esta teoría plantea que: “Cada individuo selecciona los estímulos a los que quiere responder, atendiendo a causas como sus valores, intereses y funciones sociales. Por tanto, más que ser los medios los que dicen al espectador que ver, son los usuarios de forma activa los que lo deciden, atendiendo a sus necesidades y a la gratificación que les proporcionen”

“Cuestiona la relación directa entre estímulo y respuesta, atendiendo al hecho de que cada uno de los destinatarios de un mismo mensaje, viene precedido por un contexto el cuál condiciona el efecto de dicho mensaje. Por tanto, no son solo los estímulos los que ponen en marcha el proceso comunicativo, sino los propios receptores al elegir el contenido e interpretarlo. Los estímulos generan unos efectos tan sólo si el individuo quiere responder a ellos.” [4]

Acá podemos concluir que cada individuo dependiendo de su estilo de vida, clase social, educación, contexto emocional, etc., va a responder de manera diferente ante un mismo spot publicitario o ante alguna información dada en la televisión, radio o prensa escrita.

Dependiendo de todos estos factores el “usuario o receptor” busca las gratificaciones que se pudieran sacar para satisfacer personalmente sus inquietudes y necesidades.

Para la audiencia hay 4 tipos de necesidades definidas.

• Integración a nivel social y personal: las relacionadas con el refuerzo de sus caracteres de su personalidad así como de sus relaciones personales.

• De evasión o escape: relacionadas con el deseo de diversión y entretenimiento

• Cognitivas: aquellas asociadas a todo lo que tiene que ver con informarse.

• Afectivas-estéticas: las relacionadas con el refuerzo de experiencias emocionales y de placer.



Es por esta razón que en esta década en especial, los movimientos y organizaciones sociales tomaron tanta importancia, ya que aferrándose a la poca información entregada acerca de los problemas que se vivían en esos años, lograron armar una tormenta en un vaso de agua.

Estos movimientos tuvieron su auge en Estados Unidos, dentro del contexto formado por la guerra fría. La sociedad enfrento “La crisis de los misiles” en 1962, la muerte de John F. Kennedy en 1963 producto de un atentado y, por sobre todo, tuvo que lidiar con la Guerra de Vietnam.

Así gracias a la influencia de escritores como Jack Kerouac, nace la contracultura en Estados Unidos, la famosa revolución hippie, el festival de música en Woodstock y una camada de nuevos artistas que acompañados por la premisa del “Do it Yourself” forman movimientos sociales que critican todo el orden establecido y ruegan por un mundo con paz y sin guerra (“Make love, not war”).

Es en este punto donde uno podría decir que las audiencias por fin habían despertado de esa amnesia colectiva inducida por el gobierno; ¿por qué no decirlo?, habían miles de personas protestando en contra del orden conocido y en pro de una ideología totalmente contraria al régimen gubernamental conversador de EE.UU. Era un indicio prometedor de que en alguna forma, estábamos evolucionando, estábamos siendo seres pensantes.

Lamentablemente, esto duro poco, las revoluciones sociales ejercidas en estos años fueron efímeras y lo peor de todo es que hoy en día son productos comerciales banales y del montón. Basura con precio vendida en esta sociedad materialista que triunfó por sobre la conciencia humanista. Hoy en día los medios de comunicación dominan todo y en ese entonces también lo hicieron, solo fue una chispa que de alguna manera encendió la esperanza de que algún día seríamos independientes, culturalmente originales y no estaríamos a la venta. En los años sesenta, en los años que tuvimos más relevancia, donde se vivió la revolución a flor de piel, es donde sufrimos nuestra mayor derrota y, a pesar de defender nuestros ideales a muerte, ahora son vendidos en centros comerciales.

La “Teoría de la Agenda Setting” postula que todo tema, ya sea social, económico, banal, cómico, o de cualquier índole, es puesto en el tapete de la opinión publica por los M.C.M. y si no es así, es porque no existe. Contemporáneamente, todavía se cree lo mismo.

Los engranajes están podridos desde el núcleo y ni los movimientos revolucionarios más importantes de la historia, como lo fue la revolución estudiantil del 68 en Francia o mejor conocida como “El Mayo Francés”, la guerra en contra del capitalismo liderada por Ernesto Guevara, la revolución hippie, entre otras, han podido limpiarlos ni engrasarlos para que las piezas giren y funcionen mejor.

Es en este punto donde convergen los derechos de libertad humana, los derechos de información independiente y autogestionada, tu derecho humano a pensar y concluir en base a tus propios argumentos.


La realidad está en las calles, no en la televisión ni en la prensa controlada por uno que otro partido político, la información está al alcance de todos nosotros, solo necesitamos romper la cadena con la que el sistema pretende domesticarnos para autogestionarnos y aprender a pensar individualmente.

El sistema está basado en una economía de mercado que domina el mundo y, por ende, (para ellos) nosotros somos audiencias, o sea, productos materiales con precio que significan lucro para sus bolsillos.

Nosotros somos seres pensantes, nosotros “SOMOS” para nosotros y para cada uno de los demás.

Nuestra misión es informar pero con fines sociales y comunes. Tenemos que destapar la realidad para así hacer valer nuestro derecho de ser humanos, personas y no productos comerciales.


[1] Harold Lasswell; "Técnicas de Propaganda en la Guerra Mundial"; (1927)
[2] Paul Lazarsfeld; “Los medios de comunicación de masas, el gesto popular y la acción social organizada”; (1948)
[3] C. Marx & F. Engels; “Oposición entre las concepciones materialistas e idealistas”; Primer capitulo de la ideología Alemana. (1845-1846)
[4] Katz, Blumler & Gunevitch; “Teoría de usos y gratificaciones” (1960)

(Texto aportado por Sebastian Lozano, de la revista de Combate Ideologico "Anagenesis")

jueves, 1 de octubre de 2009

Revista Anagenesis

Quisiera de alguna forma ayudar a la difusion de una naciente, pero muy potente revista de Contracultura, llamada "Anagenesis", que intenta tal como nosotros, ser "la voz del individuo que se cansa de vivir todos los días de la misma forma". Espero sinceramente que revisen el siguiente link, http://www.anagenesis.cl/ y ayuden tambien en la difusion de esta revista. Dejemos el control, Volvamos a la lectura!

jueves, 10 de septiembre de 2009

Sobre el voto de los jóvenes y la visión de los adultos

" Los jóvenes no votan porque no están ni ahí", "los jóvenes son flojos y reventados", "a los jóvenes sólo les interesa el carrete", son frases frencuentes en los adultos. Las generalizaciones que muchos adultos hacen no sólo son una injusticia, sino una grave falta de respeto, quizás, consecuencia del prejucio y la ignorancia de los mismos adultos.
En mi caso, no estoy inscrita por las dos razones que les expongo a continuación. Primero, a pesar de tener ciertos conocimientos históricos en cuanto a las bases ideológicas de las distintas tendencias políticas y en cuanto a la biografía de algunos de los candidatos, considero que aún no son suficientes como para poder ejercer un voto responsable, consciente y consecuente. Segundo, si ninguno de los candidatos actuales me representa lo lógico sería anular, pero como los votos nulos son menos tomados en cuenta -en lo referente a estudios sociológicos- que la abtención y una vez incrita el voto es obligatorio, no tengo más opción que no inscribirme si es que quiero una mejora. Una tercera razón, no tan fuerte como las anteriores, es la idea que tengo respecto a la sobrevaloración de la política (o de los políticos) como herramienta de cambio. Creo que la mejor forma de canalizar nuestra opinión y lograr un cambio no es a través de una rayita vertical en el espacio del "mal menor", ¡no!, ino a través del diálogo, el debate, el ejemplo, y por sobre todo, a través del sentido común y el actuar diario. Así como la verdadera escuela no está en una sala, la verdadera opinión no está en una raya anónima. Lo que quiero decir, es que hay otras formas no-políticas (como se concibe y ejerce la política actualmente) de generar transformaciones sociales importantes. El arte, la literatura, la música y la ciencia son algunas de ellas. No olvidemos que la política es un herramienta más de cambio, ¡una más entre muchas!.
Como pueden ver, señores adultos, mis razones lejos están de la flojera, falta de compromiso o de discipina. Les aseguro (y me atrevo a asegurárselo porque me consta) que como yo, muchos de los jóvenes tendrán sus razones y fundamentos, igualmente válidos. Definitivamente, creo que nuestra opinión no puedo basarse en lo que dice artículo de por ahí. Les sugiero señores "grandes"que se acerquen a los jóvenes y los escuchen, y estén atentos a lo que sucede en nuestro mundo. Se sorprenderán gratamente: existe todo un "submundo" alternativo, en el cual la cultura y el arte son protagonistas. La "prensa formal" no siempre es una fiel representante de lo que sucede, y mejor así, en el bajo perfil nos sentimos más cómodos y protegidos, que en el manoseo de la sobreexposición.

María José Fernández
Estudiante de Biología.

martes, 8 de septiembre de 2009

Una cara del prejucio

A eso de las 8 de la tarde, pasamos caminando por la Pinacoteca y la imagen que allí había nos llamó la atención: una carpa…botellas de agua….un cartel de denuncia… un joven cansado y con un dejo de preocupación. Era un huelguista acompañado por su lucha y protegido por la ilusión. Llevaba ya dos días en su batalla. Nos preguntamos el por qué y decidimos acercarnos. Su mensaje era claro: "El miércoles 2 de septiembre (...) concurrí a mi clase de Biología Molecular (...) Al salir de esta clase, mi curso y yo nos encontramos de frente con un operativo en conjunto de nuestro sistema de guardia y las fuerzas especiales de Carabineros. Al dirigirme a la barra de la casa del deporte fui secuestrado por instrucción de uno de los funcionarios de nuestro sistema de guardias, F.F.E.E. de Carabineros que me trasladó en su micro a la Plaza Peru (...) Al encontrarme en libertad me dirigí a dejar constancia (...) en la central de guardia en donde el mismo funcionario, sorprendido ante la caída de su montaje no dudo en sacar su luma para agredirme. Entonces arranque hasta el laboratorio de computación en el segundo piso de la facultad de Cs. Naturales (...) En este lugar ante la mirada atónita de compañeros y compañeras (...) he sido golpeado a palos por un guardia que todos conocemos por su actitud violenta, apodado el Ronco"
La declaración continuaba, sumando tanto argumentos y pruebas a favor, como un claro sentimiento de injusticia...El joven en cuestión es Ricardo Cisterna, estudiante de Ingeniería Ambiental. Él, como mucho de nosotros, asiste a clases en la Universidad, y por sospechas injustificadas, vale decir, prejuicios, se vio involucrado en esta denigrante situación.
En este punto, cabe hacernos algunas preguntas: ¿nos puede ocurrir esto a nosotros?, ¿quién nos asegura el respeto hacia nuestra libertad?, ¿acaso no fue esto, una clara manifestación de abuso de poder?
Evidentemente, Rodrigo podría haber tomado acciones legales en contra de la Universidad o de los mismos efectivos, pero… ¿qué hubiese obtenido, además de un tapa boca? Mal que mal se enfrentaba a la prestigiosa Universidad de Concepción... Y más aún, al mismo estado... Quizás por esa razón, el hecho de entrar en una huelga de hambre sea una de las pocas vías realmente efectivas para obtener disculpas públicas. De esta forma, la Universidad se ve mucho más dañada, que a través de las corruptas y malolientes (y por sobre todo lentas e ineficientes) vías legales. Luego de esto, no podemos dejar de destacar el cómo la sociedad nos condiciona: Rodrigo, para ser escuchado no le quedo más opción que no comer. ..
No podemos mantenernos con la boca cerrada (literalmente) frente a temas como éste. No es posible que un compañero, que podría haber sido cualquiera de nosotros en cualquier universidad, sea golpeado injustamente y los agresores queden impunes. Los abusos de poder son explícitos… pero nos mantenemos callados... Rodrigo ha tenido la valentía de alzar la voz y ¿nosotros?, ¿nosotros nos quedaremos callados también?
Creemos que ha llegado la hora de hacer algo. Es necesario un cambio ideológico a nivel social, en el cual los líderes dejen de ser jefes y pasen a ser representantes de los intereses reales del pueblo; volver a integrar conocimientos, recurriendo al de los otros, para generar nuevas ideas y desarrollo; disminuir la sobrevaloración del formalismo y protocolo, dando prioridad al sentido común; pero por sobre todo, debemos generar respeto, libertad, tolerancia, justicia y hermandad, para que la sociedad se parezca más a una comunidad, donde la cohesión domine y no la separación impulsada por grupos puntuales, que a una selva donde sólo sobrevive el más fuerte , y para que no tengamos que recurrir a acciones como las de Rodrigo, víctima de prejuicios y sordera colectiva.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Pobreza v/s ignorancia

Les dejo algunas preguntas:
¿La pobreza...una condición. La ignorancia...una opción?
¿Cuál es la relación (o correlación) entre ambas?
¿Cómo superarlas?

Desigualdad económica: mal menor en la sociedad, o realidad grave que nos negamos a reconocer

La simple realidad, desde mi humilde opinión, es que nos negamos a reconocer la desigualdad económica en nuestra sociedad. De hecho, nos horrorizamos al ver esta situación, ya que es lo contrario al "progreso" que tanto queremos. Esta negación tiene un poco que ver con aparentar, aparentar ser más "grandes" de lo que somos.
Es sólo mi opinión, por favor dejen la suya.

Eficiencia laboral: fuente de desarrollo, o cuna de personas frustradas

Personalmente, me ha tocado ver en varias oportunidades a personas que después de años de trabajo y esfuerzo, que han ganado mucho dinero en sus existencias, no son felices, pues tuvieron que vender sus sueños en pos de un poco más de dinero. ¿Es esto normal? ¿Por qué vemos tanta gente en esta situación?
Nuestra sociedad nos intenta alienar de nuestro derecho a soñar, y nos percatamos demasiado tarde, cuando ya no tenemos la opción de "retomar" nuestros ideales... Pregunto: ¿eficiencia laboral = felicidad?

Educación y economía en Chile: ¿se refleja el desarrollo económico en la calidad académica de nuestro país?

¿Es la educación en Chile reflejo real de su situación económica, o un reflejo de la separación social? ¿Se aprecia una verdadera visión de futuro en relación a ella o sólo una hilera de hechos teñidos de corrupcion politica?

Gobierno y nación: realidad política o desconexión con el pueblo

Vemos por estos días una seguidilla de hechos bastante escandalosos en nuestra sociedad pero, ¿son actos sin motivo, o cómo lo veo yo, una respuesta en contra de un gobierno que se ha desconectado de la realidad de su pueblo?
La nación es un plebiscito diario. En ese sentido, quizás la violencia y el desorden vistos sólo sean un grito agónico y desesperado de un pueblo que niega políticas gubernamentales que no lo representan.

¡La revolución!

Las sociedad contemporánea, cada día más acelerada, nos está llevando a un punto de inflexión... ¿Por qué, a pesar de todo el "desarrollo" que podemos percibir, la sociedad no es feliz? La respuesta, si bien no es demasiado simple, siempre nos lleva a lo siguiente: individualismo.
Es el individualismo al que nos ha traido esta sociedad de dinero y manufactura, de eficiencia y productividad, el que nos roba los sueños y los ideales, convirtiéndolos en ideas idílicas o en carbón para la caldera de la gran maquinaria social...
Luchemos contra el aún vigente paradigma del "progreso", que a ningún lugar nos ha traido y a ningún lugar nos llevara.
¡Luchemos nuevamente por nuestros ideales!

Vive la Revolution!
Vive la Libertè!!!

¡...Por un verdadero cambio en la sociedad...!

Introducción

Esta es una página dirigida a todo estudiante o ser librepensador que quiera una mejor educación y una real mejora en la situación socio-política, en vista del desfase entre los intereses gubernamentales y los intereses del pueblo gobernado y fuente del poder. Lean y escriban también todos aquellos quieran luchar por los ideales perdidos a consecuencia del individualismo... En el fondo, este es un grupo hecho para los liberales jóvenes que aún no venden sus sueños al mercado...
La idea principal es la de crear un movimiento de tipo intelectual, de pensadores dispuestos a ofrecer sus ideas e ideales, y su acción cotidiana en pos de un cambio real, pero sin violencia innecesaria. Empezar por el discurso y la acción libre, para abrir los ojos de quienes se niegan a aceptar la real situación de nuestra sociedad, de desontento y prejucios. Todos podemos observar a diario vejaciones e injusticias, pero nos tapamos los ojos. Por eso, la idea es generar un sitio de debate y comenzar una acción propia, reencontrándonos con el otro para exigir lo que a nosotros nos corresponde: ¡libertad!